¿Y el Frente Popular?

Abril 2016

Carta al Congreso

Punto

Por:  Luis Castro

 

Compañeros

            Han transcurrido más de cuatro meses de las elecciones y debemos preguntarnos si existe el proclamado Frente Popular del año pasado.

            Fuimos  la Plaza del 24 de marzo distribuidos en distintas organizaciones  o movimientos de Derechos Humanos o Partidos políticos, algunos de los cuales integraron el Frente  Popular.

            El Gobierno ha descargado sobre los trabajadores y el pueblo, el peso y la carga de la deuda externa y la quita de subsidios y retenciones.

            Frente a ello no se escucha la voz del Frente Popular.

            Los socialistas debemos preguntarnos si el Frente Popular que llevó al compañero De Gennaro como candidato, existirá solamente unos meses antes de cada elección.

            La ausencia del FRENTE POPULAR como tal en las calles, en la lucha política y en las demandas de los trabajadores y el Pueblo, parecería que se reducirá a un Frente Electoral.

            Los socialistas argentinos consideramos que el Frente Popular debe estar presente en todas las luchas que se desarrollen contra el modelo liberal del nuevo gobierno.

            Debemos  elaborar un programa para la coyuntura pero  basado en nuestros objetivos fundamentales para cambiar la estructura agro dependiente y la matríz económica centralista, unitaria y concentrada en el  Poder Ejecutivo que marca la Constitución de 1860  que aún rige.

            Como señalan los documentos del Partido, nuestro país es agrodependiente y desindustrializado. Desde el gobierno “justicialista” liberal de Menem-Cavallo, el país se ha desindustrializado en relación a las décadas de los años 50 ’60 cuando la participación estatal cubría gran parte de la matriz económica: siderurgia, energía, petroquímica, flota mercante, Junta de granos, etc. Y no teníamos deuda externa hasta la afiliación al FMI.

            Ni la Dictadura fascista desindustrializó el país como el gobierno Menem-Cavallo

             Y nuestra crítica mayor a los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, es eso principalmente. No  reindustrializó el país, importamos más autopartes que antes, tenemos déficit comercial con China que nos manda industria contra porotos, aceite y harina de soja, y Argentina no dispone de una flota mercante comercial propia, ni estatal ni privada.

            Lamentablemente el gobierno CFK no desarrolló  un  plan de sustitución de importaciones y por el contrario seguimos importando trenes chinos completos aumentando la dependencia en materia de repuestos y partes porque no producimos ni una rueda y hasta los durmientes hubo que importar. Los fabricados en Mar del Plata por una “empresa” para la línea a Rosario, se rajaron.

            El Indec informó un crecimiento paupérrimo del PBI del 2% durante 2015, que registra una nueva caída de la industria  que ya venía cayendo en 2014 según datos del ministro Kicilof  publicado en Página 12; y un aumento del “campo” del 6,4 para ganancia de las multinacionales y pools de siembras.

            Consideramos que nuestra acción política frente a los millones de trabajadores de la industria y el campo debe ser  industrialista como la viga maestra de nuestra estrategia política, buscando la alianza con todos los trabajadores argentinos. Y recuperar la soberanía nacional en la exportación a expensas de las multinacionales.

            Y debe serlo también la descentralización y la desconcentración del área metropolitana + Rosario y Córdoba donde sobreviven 20 millones de personas. Las áreas industriales deben estar lejos de la pampa húmeda y cubrir el resto del país. Para ello, la reconstrucción de la red ferroviaria es un objetivo estructural fundamental para lo cual, la re industrialización debe comenzar por la fabricación nacional de trenes de carga y pasajeros, y reconstrucción de los Astilleros  para buques. Claro que carecemos de  la petroquímica y la siderurgia en manos del grupo Techint Acelor Mital, que habría que recuperar.

            Construir también el paso a bajo nivel con Chile cuyo proyecto está terminado y abrir una ruta comercial hacia el puerto de Copiapó para acceder al Pacífico, para federalizar la economía.

            Estamos frente a un modelo liberal que no ha pronunciado una palabra respecto a la re industrialización que tiene como primera demanda, la sustitución de importaciones industriales.

            Las inversiones que vendrán lo harán a todas las empresas extranjeras que generan la mayor parte del PBI con lo que se agudizará la dependencia y la salida de las divisas que son el resultado del trabajo nacional.

            El Socialismo argentino debe plantear una re creación del Frente Popular en el sentido de darle presencia permanente en la lucha política para lo cual se requiere una asamblea para trazar un programa,  una estrategia frente a la situación nacional  que se agravará por la crisis interna y el incremento brutal de la dependencia financiera, más la falta del autoabastecimiento petrolero que otorgó leoninas concesiones a la Chevron y demás petroleras extranjeras. El acuerdo secreto que YPF se niega a dar a conocer fue sancionado por el gobierno anterior  y el actual, lo mantiene incólume.

            Escribimos esto después de la aprobación del pago a los buitres con lo cual nos endeudaremos en 12.500 millones de dólares que nadie sabe bajo qué interés y tiempo habrá que pagar ni con qué recursos van a poder pagar.

            Simultáneamente se anuncia el aumento del transporte, el gas, combustibles, más el de la luz ya registrado,  y una serie de aumentos derivados como las prepagas, los colegios, y la cadena de aumentos en el comercio.

            Frente a este panorama, las CGT  al parecer, parecen más preocupadas por las escalas del Impuesto a las Ganancias que afecta a los sueldos de los trabajadores que ganan más de 30 mil pesos mensuales, que de la masa de asalariados y empleados por debajo de los 10.000 pesos.

            ¿Cómo enfrentaremos al nuevo modelo del Liberalismo con un movimiento popular parcelado en  decenas de fracciones, sindicatos, CGT’s, partidos, es decir, separados?

            Se requiere un gran FRENTE POPULAR, donde converjan todos aquellos que coincidan en un programa común.

            El Partido Socialista Argentino  hace un llamado a la Unidad Popular, partidos, sindicatos y movimientos políticos dispuestos a enfrentar al nuevo Modelo bajo un programa y acciones conjuntas bajo una sola bandera.

            El Partido Socialista Argentino propone una asamblea general de las fuerzas del FRENTE POPULAR para trazar un programa y estar presente en todas las acciones y luchas políticas de la clase trabajadora  y el pueblo.

2 de Abril 2016