CARTA AL CONGRESO

Nombre:  Antonio 

Punto 2 del Temario

Compañeros

 

            Para analizar la situación nacional y el nuevo gobierno, es insoslayable analizar el gobierno de Néstor Kirchner, de Cristina Fernández y el período que le precedió.

            La historia es un proceso de transformación y desarrollo constante y de carácter orgánico. El análisis requiere retrotraerse a un período de tiempo anterior, en el cual hay factores económicos (internos y externos) y personas,  que protagonizaron la historia reciente.

            Se pueden tomar en consideración aspectos del gobierno de Alfonsín en cuanto al lastre y crecimiento de la deuda externa, los derechos humanos y el restablecimiento de la institucionalidad jurídica, pero es a partir del Menemismo que comenzamos  el análisis.         

Los documentos del Partido Socialista Argentino que analizaron al gobierno “justicialista” de  Menem-Cavallo  están publicados en Notas del 2007 sobre dicho gobierno, donde se analizan también los primeros tres años del gobierno Kirchner-Lavagna, son correctos y el tiempo los ha verificado.

            En pocas palabras, el gobierno menemista  apoyado por todo el espectro político del peronismo, (político y sindical)  incluyendo a Kirchner cuando gobernador de Santa Cruz, cambió –históricamente- 180 grados, las políticas de los gobiernos del General Perón; incluso su transitorio gobierno  antes de su muerte  donde eligió como ministro de Economía a  Gelbard.  Gobierno que tuvo que afrontar entonces, la grave crisis, cuando la OPEP elevó drásticamente el precio internacional del petróleo.

            El gobierno justicialista liberal de Menem-Cavallo, desguazó y vendió todas las empresas del Estado, privatizando la telefonía, la siderurgia, la petroquímica, el comercio de granos (disolvió la Junta) los astilleros navales y la flota mercante  y fundamentalmente, la paralización y destrucción sistemática de la red ferroviaria y los talleres y fábricas de material ferroviaria, el polo industrial de Córdoba y de Fabricaciones Militares. etc., etc., ingresaron  miles de millones de dólares, indemnizando a decenas de miles de trabajadores del Estado que graciosamente  la recibían.  Se abrieron –entre otras cosas- miles de maxikioscos, locutorios y pequeños comercios que poco tiempo después fracasaban, dejando en la calle a obreros calificados, técnicos y profesionales.  Nació entonces Puerto Madero, Nordelta e inversiones inmobiliarias producto del derrame en las clases altas de la sociedad.

            En el campo se produjo un proceso de desaparición planificada, de 100.000 explotaciones pequeñas y medianas, y se fue conformando  el sistema de locadores de tierras y contratistas de obra, el monopolio de las multinacionales y los pools de siembras. Fue el desembarco de la Monsanto y la Cargill que construyeron el  cluster sojero del Paraná.

            A  ese  período del Menemismo  le siguió con el mismo modelo, el gobierno De la Rua-Cavallo hasta que implosionó la convertibilidad y estalló la crisis con los resultados conocidos.

            Al asumir el gobierno de Nestor Kirchner en 2003 habíase iniciado la demanda de soja de parte de China a precios internacionales altos. Además, le venta de petróleo crudo por parte de Repsol que fue liquidando las reservas de YPF en las áreas centrales,  generaron junto con la soja, ingresos de divisas que se tradujeron en el enorme superávit comercial y el fiscal.

            La historia siguiente es muy conocida. El gobierno cambió su ministro de economía y a Redrado del Banco Central  iniciando una política distribucionista de contención social y subsidios y  los convenios colectivos que mantuvieron el poder adquisitivo de las clases trabajadoras, y que habría  de profundizarse con el gobierno de Cristina Fernández.

            La anulación de las leyes de obediencia debida y punto final fue el inicio de una política de Estado sobre  derechos humanos por la que lucharon las organizaciones populares de DD.HH.

            La incorporación de 3 millones de jubilados (amas de casa y otros sectores) y distintos planes asistencialistas, crearon una red de contención social gracias al superavit fiscas.

            El gobierno de Cristina Fernández  operó sobre el avance anterior hacia definiciones que llamó Modelo de desarrollo con inclusión social.  La crisis de la soja del 2008 que polarizó a la sociedad en su conjunto en dos frentes heterogéneos, marcó la primera advertencia sobre las necesidades  de caja para satisfacer la política de subsidios a las empresas privadas del transporte, y las políticas tendientes a mantener el consumo como herramienta de mantención del empleo y de la producción  para el mercado interno. Lo que a su vez aumentaba la recaudación por el IVA que beneficiaba más a las clases medias altas con el ínfimo precio del agua, el gas y la electricidad.

            El Partido Socialista Argentino  definió en sucesivos documentos la situación real de la economía y el proceso político que generaba el gobierno.

            La soja no incrementaba ya el precio internacional y comenzaba a bajar, las reservas petroleras comenzaban a escasear. Se achicaba el superávit fiscal y se procedió, bien,  a estatizar las AFJP pasando a ser la ANSES una nueva fuente de recursos para actualizar y aumentar la masa de jubilados y tomar recursos para los planes de asistencia social y diversos programas de ayudas.

Un aspecto positivo del período fue la política tecnológica y la continuación del desarrollo de organismos científicos como el INVAP y la comisión de Energía Atómica que son dos sectores donde hubo continuidad con todos los gobiernos.

            También es destacable la actitud del gobierno de Nestor Kirchner de haber apoyado la política internacional impulsada por el presidente Chávez, verdadero líder antiimperialista de la región y los avances logrados en Sudamérica como la UNASUR y la CELAC, que son pasos positivos frente a la acción permanente del imperialismo dominante.

           

            El gobierno denomina a su doctrina, como un gobierno nacional y popular de desarrollo con inclusión social.

            El Partido ha sostenido que inclusión social implica la generación de trabajo genuino, donde el trabajador goza de un salario legal y los derechos correspondientes a la asistencia social, jubilación, etc. con posibilidades de acceder a su  vivienda. El partido considera que se trata solamente de contención social, sin creación de la riqueza que genera el trabajador real.

            En sucesivos documentos el Partido señaló que se estaba  perdiendo la oportunidad para crear trabajo genuino, mediante la reindustrialización, comenzando por la reconstrucción de la red ferroviaria y naval. El Partido sostuvo en sus documentos que la  reocupación que se produjo en los primeros 5 años del gobierno, fueron el resultado del fin de la Convertibilidad, cuando se detuvieron todas las importaciones de chatarra industrial de China, la famosa época del “todo por dos pesos” y el “deme dos”. Pero fueron talleres, pequeñas fábricas y todo el espectro de la pequeña producción de subsistencia que existe en las grandes ciudades. En ese período comenzaron a crearse los talleres textiles clandestinos con mano de obra semi esclava, y la inmigración de Bolivia que  hoy cubre la producción hortícola de la  zona periurbana de Buenos Aires y La Plata.

            No obstante China siguió siendo el proveedor de insumos, equipos de la industria liviana que se le brindaba en reciprocidad a las importaciones, pasando a ser el primero o segundo socio comercial con Brasil.

            La economía del gobierno Kirchnerista se fue estancando a partir de la declinación del precio internacional de la soja y otros commodities, de la pérdida del superávit petrolero que  comenzó a drenar las reservas y liquidó el superávit fiscal. Se apeló a la estatización del 51% de YPF luego del fracaso de la inclusión de los Eskenazi, y se comenzó la importación de crudo.

            Tuvimos que pagar la indemnización a pesar del  robo petrolero, y demás deudas del Club de París, del CIADI  que aún tenemos que pagar. El gobierno mismo se definió como “pagadores seriales”.

A comienzos del 2014 se produjo la primera devaluación y el incremento de la inflación. El gobierno aumentó el déficil fiscal y la deuda interna, para poder mantener el nivel de los subsidios y los planes sociales.

Tuvieron que adquirir trenes de China ante la crisis del sistema metropolitano y no pudieron poner en marcha el Belgrano Cargas a pesar de continuos suministros de fondos.

 

La economía y la política

El amanecer del año 2015 mostró al gobierno recurriendo a la movilización política del partido o movimiento creado, La Cámpora.

La Cámpora se define como  una concepción política nueva respecto al peronismo, parcelado en distintas corrientes internas de nuevo tipo.

Se considera un nuevo peronismo o la interpretación actual del peronismo. El acta de nacimiento se ubica después de que el General Perón, hostigado por el movimiento montonero, expulsa a esos dirigentes y la militancia de entonces acusa al General de ser un traidor a la causa.

La memoria y la referencia al General Perón del gobierno y de la Cámpora, estuvo y está ausente en todas las manifestaciones políticas, culturales militantes del nuevo partido. Exceptuando el uso icónico de Eva Perón.

Una gran parte del movimiento sindical se alejó del gobierno kirchnerista manteniendo la reivindicación y la memoria de Perón.

            El movimiento peronista, consideramos los socialistas argentinos, tuvo dese sus comienzos el apoyo permanente (quizás no integrado al poder político real en vida de Perón)  de toda  la clase trabajadora representada en la CGT.   En el período “justicialista” del menemismo, numerosos dirigentes se convirtieron en burócratas enriquecidos con las AFJP y prebendas de todo tipo formando lo que se denominaron los “gordos” y los “barones” del  conurbano. Algunos de los cuales siguen vivitos y coleando, a diferencia de otros dirigentes que comenzaron a luchar contra Menem y se alejaron del gobierno  K en los últimos 4/5años.

            Jamás el gobierno de Cristina Fernández se apoyó o buscó el apoyo de los dirigentes sindicales, logrando solamente el acercamiento de dirigentes advenedizos logrando la división de la CGT y otras organizaciones de trabajadores.

 

En síntesis, los socialistas argentinos  respecto al gobierno de la década pasada, consideramos:

 

El modelo basado en el  asistencialismo social y el subsidio que beneficia en forma indirecta al trabajador (transporte, asignación universal, etc.)  fue  correcto en la situación  de emergencia que vivía el país (certificado por la ley de emergencia que rige hasta el presente), demostró que es precisamente válido  mientras dura esa emergencia económica social  general para las clases trabajadoras.  Pero quedó palmariamente demostrado  que el modelo se agotaba a partir del déficit de la balanza comercial y la crisis petrolera derivada del fin del autoabastecimiento. Porque somos un país agro dependiente en una situación recurrente  de dependencia industrial y financiera.

Y ello es así porque contrariamente a lo que se afirmó permanentemente, no se reindustrializó el país, como lo prueban –entre otras cosas- el aumento hasta el 70% de la importación de autopartes para la “primera” industria, la automotriz, y porque no se reconstruyó el ferrocarril   debiéndose importar de China, trenes completos sin contraparte con la producción nacional.  Si nos endeudábamos para adquirir trenes terminados,  podríamos “endeudarnos” para fabricar aquí y comenzar a invertir el modelo importador de bienes industriales, con la incorporación de miles y miles de trabajadores industriales.

 

En ese marco, se continuaba pagando deuda externa y comenzó a adquirirse crudo y gasoil por alrededor de 10 mil millones de dólares anuales.     

Se perdió la oportunidad de cambiar la política del Menemismo  que hubiera tenido el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.  (con la excepción de Aguas, el 51% de YPF, el correo y la recompra forzosa de Aerolíneas)

Se mantiene la estructura del menemismo en la generación y transmisión de la energía, en las comunicaciones, la petroquímica, la siderurgia, los puertos y la exportación por las multinacionales.

Se destruyó prácticamente el polo industrial de Córdoba, el IAME donde a fines de 1955 trabajaban 3.500 obreros y técnicos y producíamos autos, tractores, motocicletas, aviones, insumos y múltiples productos industriales que generaban entre otras cosas, la creación de talleres proveedores de insumos.

 

El gobierno de Mauricio Macri

 

               La temperatura en todo el país subía a niveles records al comenzar Febrero como para ratificar que se expresaba así uno de los efectos del cambio climático. Temporales de viento, lluvia y granizo en el Sur (Río Negro), sequía a pesar de El Niño y las inundaciones en la cuenca del Paraná y el Uruguay. Invasión de camalotes hasta Puerto Madero. (leer nota sobre el Cambio climático III).

            La “foto” y las primeras informaciones sobre la visita del presidente y su equipo a Suiza (en cuyos Bancos el Ministro Prat Gay depositó sumas millonarias de la herencia de la nieta de Amalita Fortabat, sin pago de los impuestos) muestran el comienzo de una luna de miel con Cameron, el vicepresidente de EE.UU., el primer ministro de Israel, el FMI  y presidentes de multinacionales, como han informado jubilosamente los medios dominantes del país (diarios, TV, etc.)

            Los primeros resultados de esa visita a pasar la gorra en materia de inversiones, se destaca el anuncio de la Coca Cola; invertirán 1.000 millones de pesos en cuatro años. Logrará así, hacerse del dominio (junto a Nestlé)  de todas las bebidas saborizadas y azucaradas del mercado que ha ido adquiriendo, aguas y demás inversiones que vienen de la mano. Importará seguramente nuevos equipos que le permitirá aumentar la producción sin mayor aumento de mano de obra.

            Las otras inversiones se informó sobre la petroquímica DOW en el negocio del shale gas de Vaca Muerta, así como el anuncio de la petrolera Shell que dirigía el actual ministro de Energía, y de la francesa Total, metida hace tiempo en la extracción petrolera.

            Si algo les faltaba a estas empresas asentadas desde hace varios años, es la “seguridad” de un gobierno ávido de nuevas inversiones sobre las empresas extranjeras ya existentes que les garantizará el giro de todas sus utilidades a sus casas matrices y la exportación de una parte de la extracción del crudo que realicen.

            En otro orden, la esposa del Presidente, aprovechó para reunirse con Madame Dreyfus quien preside la  exportadora granera francesa del mismo nombre, una de las seis multinacionales que hegemonizan la exportación de granos de Argentina.

            Como muestra basta un botón habría que decir  lo que vendrá luego de la presentación en sociedad con los amos del capitalismo internacional de Occidente.

 

La deuda actual

            Como no podía ser de otra manera tratándose de esta embajada argentina, reiteraron ante el mundo civilizado del capitalismo occidental, el FMI y el Tesoro de EE.UU.  que se necesitan inversiones, porque además, hay que pagar la herencia de una deuda que viene de vieja data y que fue también endosada por el gobierno anterior que se enorgullecía en decir que “somos pagadores seriales”. También se preparan para pagar a los buitres.

            En efecto, la “cuenta” asciende hoy a:

En 2016

U$S 7.900 millones en bonos

U$S 2.200 a organismos de crédito

Incluyen los pagos a Repsol, CIADI, etc.

En 2017

U$S 14.000 millones (7.000 en Bonar)

U$S 2.000 millones a organismos (Fuente: Quantum-Diario La Nación 22/01)

            A todo esto hay que sumar los créditos del nuevo endeudamiento con tres bancos de EE.UU. por 6.000 millones de dólares a pagar a los 11 meses.

            Según las crónicas periodísticas se  preguntó en Davos a Prat Gay si los capitales de argentinos en Europa van a regresar a Argentina. No hubo respuesta.

            Finalizada la reunión oficial de Davos, daban paso a 20 supermillonarios que se reunían para tratar de “ayudar a solucionar los problemas del planeta”. Se trata del grupo que reúne un capital de 700.000 millones de dólares, algo así como el PBI de un centenar de países de todo el mundo. En otras palabras se trata de enviar fondos a organismos de las Naciones Unidas como la OMS o la FAO para atender tragedias de hambre, refugiados y desastres naturales. Eso sí, capital que descargarán de sus impuestos.

 

Vacaciones y después

            Los  primeros 50 días del gobierno MM serán recordados más temprano que tarde cuando regresen los  millones de personas de Córdoba, Mar del Plata, la Costa, Punta del Este, Miami, que pueden vacacionar y que este año fue record en Brasil con dos millones de argentinos (ver diarios del 23/01)  por el chiste de la última gestión del Banco Central que vendió dólares turista,  que la gente obviamente tomó a pagar en 12 meses.

            El Gobierno aprovechó la emergencia económica (que rige desde el 2002) para meter todos los DNU que quiso, para echar algunos miles de empleados truchos y no truchos, no convocar al Congreso, y tomar medidas que la Oposición al gobierno anterior criticaba.

            Los aumentos de precios escandalosos que se produjeron antes de asumir y después de asentarse en el gobierno como los de la carne, el aceite, y casi todos los alimentos y bebidas, además de los impuestos a las patentes de autos, los peajes, y los anuncios del ministro Aranguren del aumento de la electricidad que afectará a una parte de las clases trabajadoras.

            Arbitrariamente (como lo hacen los presidentes por el poder que les permite manejar la coparticipación federal) aumentó el 13% a la Capital Federal y un porcentaje algo menor a la provincia de Buenos Aires que además se endeudará en 60 mil millones de pesos.

            El gobierno de los globitos, del “vamos todos juntos”, del “en todo estás vos”, del guante de terciopelo y el garrote,  ha mostrado sus primeras formas de gobernar.

            El gobernador de Jujuy aplicó la misma receta, después de nombrar un puñado de jueces amigos en la Corte y tratar de resolver su  viejo conflicto con Milagro Sala, mediante un manotazo policial. Si los fondos que manejaba la Tupac fueron ilegales, si la distribución de los beneficios, que manejaba al margen del gobernador, constituyen un manejo clientelar, son los propios beneficiados por el sistema quienes deben resolverlo en asamblea y reclamar la titularidad de las viviendas. La cuestión de fondo en Jujuy pasa por la estructura dependiente y deficitaria como las de otras provincias del NOA, que ni el gobierno anterior ni los de la oligarquía azucarera que dominó durante décadas esa provincia, han podido resolver.

            El gobierno sabía que si convocaba a sesiones del Congreso hubiera tenido que negociar todo, dentro y fuera de Cambiemos, como los nombramientos de jueces y fiscales y demás tropelías institucionales que ha provocado como el caso de la ley de Medios y el AFSCA.

            Por otra parte, el gobierno avanza en reglamentaciones para impedir las marchas y movilizaciones de protesta, creando la categoría de “incitación a la violencia” para criminalizar las marchas populares.

            La política de sus primeros 50 días y lo que promueva en Febrero, creará las condiciones para una situación crítica en Marzo, cuando el Congreso reabra sus sesiones, y el bolsillo de los trabajadores inicie sus reclamos legítimos.-