LA POLITICA ECONOMICA  K  Y LA INDUSTRIA

Julio 2015

 

               El Ministro Kiciliof habló ante grandes empresarios en el Consejo Interamericano que solía presidir Whertein cuyo presidente actual es Eurnekián .

               Los Whertein, dueños  del Banco Mercantil que vendieron  a otros banqueros, supo ser un fiel menemista quien se vio beneficiado con los remates del Banco Hipotecario y la Caja Nacional de Ahorro.

               El actual presidente Eurnekián también comenzó acumulando durante el menemismo con la concesión generosa de todo el complejo de Ezeiza, -que mejoró  y amplió lógicamente,  a expensas de un canon al pasajero que superó todos los cargos mundiales de Aeropuertos.

               La acumulación de Eurnekián le permitió  adquirir Aeropuertos en Brasil, Armenia, su patria, y otros. Hoy es uno de los gran burgueses empresarios del Top ten  de Argentina.

               Los Whertein  cabañeros, de siempre, banqueros, dueños  de La Caja y numerosas inversiones – fue uno de los presentes en la reunión donde también brillaban Bulgheroni  el mayor petrolero privado de la Argentina, viejo socio de la British Petroleum  con fuerte presencia de su empresa Panamerican  Energy, con socio chino.

               Y  estaban también banqueros como Escasany (Galicia) Brito (Macro), Mendez (del Plástico, presidente de la UIA) y muchos más, repartidos entre tradicionales empresarios vinculados a empresas extranjeras en el país y otros, con simpatías al modelo K.

               Se reunieron para escuchar al ministro de economía quien les aseguró que se entraba en una nueva etapa del mismo modelo.

               El modelo hoy es el resultado de una  administración de los fondos del Estado, que comenzaron, o mejor dicho, inició Kirchner con el ministro Lavagna, que operó la quita de los Bonos basura acumulados durante la época brillante de Cavallo – Menem; con sus negociadores Nielsen y Marx (así se llama) y Redrado en el Banco Central.

               La situación crítica como sabemos, se recuperó en la primera etapa del gobierno de Kirchner a partir del fin de la Convertibilidad, durante los cuatro años del gobierno de Kirchner etapa en la que se recuperó el nivel de empleo que había comenzado a caer año a año a partir de 1998. La devaluación forzó una sustitución de importaciones y se recuperó el empleo.

               La bonanza de la soja  y la venta de petróleo de Repsol  que fue secando las áreas centrales de YPF, permitió una enorme acumulación de reservas, momento en  que el presidente Kirchner decidió despedir a Lavagna y comenzar su plan económico de contención social y subsidios al transporte, gas, agua y el consumo. Cometió el desatino de pagar 10 mil millones de dólares al FMI, un organismo en descrédito y en decadencia como se demuestra actualmente, y así pasaron ministros de Economía como Fernández, Boudou, Losteau, hasta que llegó Kiciliof con la Presidenta.

               El Plan no cambió en esencia. El crecimiento del PBI  fue enorme y la estatización de la ANSSES aumentó la acumulación y el superávit fiscal que permitió incrementar los planes sociales, subsidios y promoción del consumo, así como la recompra de Aerolíneas Argentinas, el  Correo y Aguas Argentinas.

               Y llegó el año crítico. El desatino de meter a Eskenazi en YPF, el saqueo del petróleo de YPF-REPSOL llevó al déficit energético y forzó a  reestatizar el 51% de YPF. Comenzaba un déficit de más de 10 mil millones de dólares anuales en adquisición de gas y petróleo o combustibles. Simultáneamente caía el precio de la soja y disminuían las exportaciones y en consecuencia, las importaciones y el freno a la disposición de divisas.

               Es la situación de los últimos tres años que todos conocemos y que desató la alerta de las grandes empresas de la concentración de la que hablan hace dos años la Presidente y el ministro. Así creció no solo la alerta sino los reclamos del sector industrial.  La falta de insumos por la merma en la importación hizo caer la industria instalada y así, el PBI dejó de crecer.

              

Industrializar

               Pero llegó el momento de la industria!!!

               El ministro Kiciliof ha dicho el 2 de Julio  frente a los grandes industriales y banqueros:

               “Hay que reindustrializar el país. Lo que viene es una fase de continuidad de la industrialización del país y la inclusión”.

               Remarcamos dos palabras, que son dos conceptos.

               Reindustrializar el país. Lo hemos escrito tantas veces. Hemos dicho en numerosos documentos que el país necesitaba un shock industrial, y hablamos cien veces de comenzar por la reconstrucción de la industria ferroviaria para reconstruir la red de ferrocarriles que tuvimos hasta la llegada del modelo justicialista liberal de Menem-Cavallo. Así como de la industria naval. Somos un país exportador sin un solo buque mercante propio, privado o estatal ¡!!.

               Pero qué hizo el gobierno? Comprar trenes chinos por más de dos mil millones de dólares, a pagar quien sabe como, y exclusivamente para la región metropolitana; lo hemos escrito en sucesivos documentos.

               Invirtió en el Belgrano Cargas, comprando trenes, rieles y hasta durmientes a China y todavía no arranca. Que comenzó cuando Franco Macri residía en China como delegado de Kirchner.

               Pero  ahora la Presidenta comunicó el 1º de Junio,  que hemos comenzado a construir vagones de carga en Fabricaciones Militares, cuyas fábricas fueron desguazadas durante el menemismo. En buena hora que así sea.

               A tan solo 5 meses del cambio de mando en la Presidencia el Gobierno, por boca del ministro de economía anuncia la continuidad (sic) de la industrialización del país ¡!

               De manera que será Scioli el líder de la continuidad industrial del país.

               Pero ¿cuál ha sido la industrialización en esta última década?  Y qué hizo  Scioli en provincia Buenos Aires?

               La principal industria, la automotriz  como sabemos,  ensambla en el país –no fabrica- autos y camiones con el 70% de autopartes importadas de las casas matrices europeas, norteamericanas y japonesas. Se  produjo un record de 800.000 autos en el año 2013. Que obviamente renueva  la clase media alta y alta en el país.

               ¿Y por qué no se construyeron trenes, vagones de carga, boogies y rieles?

               Porque no tenemos industria ferroviaria. La hemos perdido. Los grandes talleres de Junin, Remedios de Escalada, Tafí Viejo y las plantas industriales de accesorios,  autopartes, y las Fundiciones trabajan hoy al 30% de los años ’80. La mayor parte viene de Brasil.

El gran complejo industrial de Córdoba, el IAME, es un taller de reparaciones.

               Después de 12 años del Modelo K se comenzó a arreglar el tren a Rosario que estaría listo en el primer trimestre de 2016, con durmientes de cemento que estamos haciendo. El tren a Rosario funcionó en los ’80 y  comenzó a abandonarse.

               Ahora se construyeron dos trenes en una fábrica nacional, para transporte de pasajeros entre Neuquén y General Roca, sobre vías centenarias, por donde corría el tren de Neuquén a Buenos Aires, hasta fines de los ’70.

 El ministro Kiciliof por su edad difícilmente tenga memoria de los trenes que nos llevaban a Mendoza o a Córdoba en pullman o camarotes.

               ¿De qué industrialización nos hablan? Por favor. Seamos realistas. El Modelo K no es responsable de la destrucción industrial del gobierno Menem  aunque ellos apoyaron en todo, en todas las privatizaciones y remates de la estructura estatal. Que tenía atrasos y deterioros por cierto. Pero que se dejó como la dejó Menem-Cavallo.

¿Será  Scioli el Presidente de la continuidad Industrial?

               En cada discurso de campaña ha dicho que inauguraron cien, doscientos Parques industriales; lo repiten los Intendentes del Gran Buenos Aires.

               ¿Y qué hay en esos Parques industriales?

               Contienen  apenas algunos galpones, establecimientos, armadurías, depósitos de otras empresas, alguna fábrica o armaduría de motocicletas, o centros logísticos y depósitos fiscales. Son superficies semivacías. O bien, son Secciones de plantas industriales ya existentes.

               En el Gran Buenos Aires, Avellaneda, Lanús, grandes centros industriales de la etapa del primer gobierno del  General  Perón son ahora la expresión más evidente de la gran caída de nuestra industria, que supo ser nacional durante varias décadas pasadas.

               Cuando los gobiernos  abandonaron las políticas industriales, el avance tecnológico de los países industrializados, nos dejó en la vía.

               ¿Y qué hará Scioli-Kiciliof para industrializar con el Acuerdo Argentina-China que nos envía maquinarias, electrónica (que arman en Tierra del Fuego), bienes de capital, muebles, herramientas, textiles, productos químicos, y repuestos  para todos los equipos industriales que importamos?

               Pero hay cuestiones más de fondo para poder re industrializar.

               Para realizar un Plan de industrialización se requiere paralelamente, un Plan de sustitución de importaciones. Y para ello, el Estado requiere controlar al menos una parte de la siderurgia, que está toda en manos de Techint-Acelor Mital. Así como también es fundamental controlar gran parte de la Petroquímica por los insumos industriales.

               ¿Y cómo se desarrollará la fase industrial que se anuncia, con un desbalance comercial y con recursos  menguados por la caída de precios de la soja, el trigo y el maíz?

               En nuestra nota anterior, analizamos lo que economistas kirchneristas llamam la “profundización del Modelo K”.

               En los siguientes tres o cuatro meses, podríamos ver si la profundización del Modelo, es la reindustrialización anunciada.

               Tampoco creemos que una variante neoliberal en el gobierno nacional, pueda hacerlo en estas condiciones.-