Muy pocos se llevaron todo

Grandes exportadoras, especuladores con silobolsas y acumuladores de dólares en cantidad son los ganadores de la eliminación de las retenciones y de la fuerte devaluación, las dos medidas económicas de la primera semana del gobierno de Mauricio Macri.

Así comienza una nota en Página 12 del domingo 20 de diciembre.

Los dueños de los dólares comerciales, grandes firmas multinacionales y locales, son los principales e inmediatos beneficiarios de la megadevaluación de Macri que su ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, anunció con alegría. El selecto grupo de privilegiados de una desproporcionada suba de la paridad cambiaria está integrado por Cargill, Bunge Argentina, Aceitera General Deheza, Louis Dreyfuss, Nidera, ACA cooperativas, Molinos, Noble Argentina, Vicentin, Volkswagen, Pan American Energy, Siderca (Techint), Aluar, entre las principales

 La alteración brusca del tipo de cambio impactando en forma negativa en millones de trabajadores y jubilados por la pérdida del poder adquisitivo favorece a una pequeñísima liga de grandes empresas. Apenas 100 concentran el 75 por ciento del total de las exportaciones. En ese ranking, de las 25 principales, doce se dedican a granos, oleaginosas y sus derivados; seis son automotrices; dos venden al exterior petróleo y gas; dos son mineras; otro par, siderurgia y aluminio; y una, alimentos. De ese lote, ocho están vinculadas con bienes industriales de mediano-bajo contenido tecnológico: seis firmas fabrican autos; una, tubos de acero y otra, aluminio. Son los grandes ganadores de la megadevaluación de Macri. También participan de ese festín quienes han acumulado dólares en cantidad durante años y productores agropecuarios que especularon guardando granos en silobolsa.

La impactante transferencia de ingresos de grupos de ingresos fijos (trabajadores y jubilados) hacia un sector minoritario de la economía la concretó el gobierno de Macri con dos medidas entre el 14 y 17 de diciembre de 2015, fechas que se incorporarán en la historia económica argentina en el capítulo de los eventos más relevantes de brusca concentración de la riqueza:

1. Eliminación de retenciones al complejo agropecuario –y disminución de 5 puntos porcentuales a la soja–, a las economías regionales y a la industria.

2. La megadevaluación que elevó el tipo de cambio por ahora en 40 por ciento.

Es necesario precisar el perfil de la estructura de las exportaciones y plantear los desafíos para su modificación si la meta es diseñar una política económica menos dependiente de los pocos dueños de los dólares comerciales. No es el objetivo del gobierno de Macri. Por el contrario, la megadevaluación consolida ese poder concentrado, además de regresar a un ciclo de endeudamiento para conseguir dólares, cuyo primer paso muestra que será desbordante por una suma de 15.000 a 25.000 millones de dólares en pocas semanas, según adelantó Prat-Gay.

Quiénes son

Saber quiénes son las principales firmas exportadores revela la importante capacidad de influencia que tienen sobre el mercado cambiario. Como se mencionó, 100 grandes empresas reúnen casi el 75 por ciento del total de las exportaciones, según información de los registros de la Aduana. Esta extraordinaria concentración queda más expuesta cuando se observa que 50 empresas reúnen el 64 por ciento, y apenas 25 más de la mitad de los dólares comerciales. Estas cifras reflejan que muy pocas manos definen el flujo de divisas en la economía, y en una periférica como la argentina que estructuralmente tiene una escasez relativa de dólares implica que poseen entonces un inmenso poder de condicionamiento en la orientación de la política económica.

Los jugadores más relevantes en el mercado cambiario son las exportadores agrarias: Cargill, Bunge, Louis Dreyfus Commodities (LDC), Aceitera General Deheza, Archer Daniels Midland (ADM), Vicentin, Noble Argentina, Alfred Toepfer, Molinos, Nidera, Oleaginosa Moreno y Asociación de Cooperativas Argentinas. Estas doce empresas integrantes del lote de las primeras veinticinco compañías exportadoras de Argentina, concentran el 30 por ciento del total de los dólares comerciales. Tal nivel de control del mercado permite entender porque las exportadoras de cereales son las protagonistas principales de las presiones cambiarias. Esa capacidad la ejercen con el poder que les da ser los dueños de los dólares. No es una conspiración los movimientos financieras de esas firmas, sino simplemente una disputa de poder para dirimir cómo se distribuye la riqueza. Uno de los espacios económicos donde se despliega esa pelea es el mercado cambiario y en ese terreno esas empresas son banca.

El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y ahora el de Mauricio Macri han tenido que negociar con esas grandes firmas exportadoras para que vendan dólares. En un contexto de escasez relativa de divisas, el adelanto de liquidación para diciembre y el primer trimestre del año es el momento de mayor tensión en ese marco de negociación desigual. Ahora han prometido 400 millones de dólares diarios durante tres semanas. El aporte no es menor si se tiene en cuenta que las cámaras del complejo agrario exportador (Cámara de Industrias Aceiteras y el Centro de Exportadores de Cereales) informaron que en lo que va del año la venta de divisas ascendió a casi 18.000 millones de dólares. El monto involucrado en el pacto con Prat-Gay y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, equivale a un tercio del total vendido en casi todo el año. Este acuerdo es la manifestación más contundente del poder de los dueños de los dólares y de su capacidad de perturbación de la estabilidad cambiaria.

El complejo agroexportador recibió del gobierno de Macri lo que ninguno en la historia le otorgó: una fortísima devaluación y sin retenciones.

 

Hasta aquí la nota con la que coincidimos en general.

 

            Ahora bien.  ¿Qué se hizo en los últimos 8 años por cambiar esa estructura de concentración empresarial y corporativa en el campo, la industria y el comercio? Que en su mayor parte es extranjera.

            Por qué no se recreó una Junta Federal y Nacional de Exportación a expensas de las multinacionales?  Solo este año se dio participación a AFA para la exportación que junto con las Cooperativas apenas llegan al 10% de la exportación. En algún momento lo analizaron, nada más. ¿Evitaron la especulación y la subfacturación de exportaciones de las multinacionales?

            ¿Se sigue pensando que “la patronal del campo” son también los miles de pequeños y medianos productores que se ven obligados a alquilar sus campos y campitos a los pools?  ¿Acaso tuvieron políticas para dar tierra y crédito a los 100.000 productores “familiares” (en realidad minifundistas y muy pequeños) que ellos mismos censaron en el Ministerio de Agricultura?

            En el plano de la concentración comercial (supermercados, casi todos extranjeros) se solucionó algo con los precios cuidados frente a la fusión comercial  bancaria de las cadenas comerciales vía tarjeta de créditos que emiten los bancos extranjeros?

            Y en materia de acumulación de dólares ¿qué hizo el Banco Central para evitar la fuga de divisas en los últimos tramos del gobierno anterior?

            ¿A que sector se le impidió ahorrar algunos dólares?  A los Bancos? A las grandes empresas? A los especuladores de la City? O a los jubilados que comprábamos 100  dólares por mes?

            ¿Acaso la misma Presidenta no dijo muchas veces que “se la llevan en pala”?

 

            El gobierno anterior en toda su campaña electoral dijo que reindustrializaron el país. Lo único cierto es que cuando explotó la Convertibilidad, con la gran devaluación se terminó la importación de chatarra china (¿recuerdan el Todo por dos pesos?) y se volvieron abrir talleres y fábricas volviendo a la pequeña industria 2 o 3 millones de personas en dos o tres años. Hasta duraznos al natural importábamos y cerraban las plantas de Mendoza.

            ¿Qué política de sustitución de importaciones en materia de la industria automotriz, maquinaria agrícola, ferroviaria, etcétera se hizo?

            Una industria como la de líneas industriales de packaging (frutas, alimentación, eltc.) tiene que comprar el acero inoxidable (que no producimos), cadenas, motores, electrobombas, etc. etc. en el país, pero que son importadas de China, Italia o EEUU. Las pocas industria de bombas que tenemos son menos que las de antes del menemismo.

            Los talleres ferroviarios que además de reparaciones producían una gran cantidad de piezas, están destruidas (en Tafí Viejo, Junín, Remedios de Escalada, etc.) y ahora compramos trenes completos a China. La rehabilitación del tren de pasajeros a Rosario se estuvo haciendo con rieles y durmientes importados, y durmientes nacionales, recién estará en funcionamiento en Abril o Mahyo. 

            El tren de carga Belgrano que gestionó Macri padre en China durante el gobierno de Néstor Kirchner, todavía se sigue reparando durmientes y rieles importados de China ¡!!

            ¿De qué industrialización nos hablaban? Acaso tenemos buques del Estado o de alguna empresa privada para encaminar nuestra exportación?

            ¿Acaso la empresa Techint no se transformó en los últimos doce años en una corporación dominada por la anglo india Acelor Mital que captó capitales externos para expandirse a Brasil y Venezuela (donde fue nacionalizada por Chavez) ?

            Y en materia petrolera, ¿porqué pagamos más caro el petróleo de las privadas cuando el precio internacional está en 40 dólares el barril?

            La caída del precio internacional del petróleo está dejando una acumulación de entre un 15 y 30 por ciento a todas las exportadoras, durante todo el año 2015 debido a la baja del costo flete marítimo. También las compañías aéreas se están beneficiando de esa caída pero no han bajado los precios del transporte.

            El gobierno del nuevo liberalismo recibe una estructura productiva basada en las mismas corporaciones de siempre que se han concentrado más. Para ellos vendrán las inversiones, para tener “más competitividad”, extrae más plusvalía que ahora podrán exportar capital a sus casas matrices, importando bienes de capital para producir más con igual cantidad de obreros industriales.

 

 

            ¿Acaso no hay ni un mínimo de autocrítica que permita elaborar una correcta política de crítica a lo que viene con Macri, que tenga como base la RE INDUSTRIALIZACION del país que perdimos con el gobierno Menem-Cavallo. (dicho sea de paso apoyada por todo el arco “justicialista” de entonces).

 

            Ya sabemos lo que viene con el régimen liberal de los Pinedo, Prat Gay, Sturzeneger, etc. etc. Disfrazarán su modelo de neo desarrollista pero todas las corporaciones, incluyendo los medios como Clarin, La Nación, Perfil, radios y TV se enriquecerán.

            No será un calco del “justicialismo” de Menem Cavallo porque ya está lo principal de las empresas del Estado y de la producción en manos de corporaciones extranjeras, también en bancos, seguros, comunicaciones.

            Quizás no vuelva  a las AFJP  y mantengan los planes de contención social que legisló el gobierno anterior, pero lo esencial de la estructura productiva de la Argentina, que no se tocó estructuralmente sino que se concentró más en los últimos 20 años, se reforzará.