La estación espacial china

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En marcha. La construcción de la estación terrena de apoyo a las actividades espaciales chinas está avanzada. China se aseguró el gerenciamiento durante 50 años. Foto: diario Río Negro

. Foto: diario Río Negro

FUENTE: información oficial de Prensa de la empresa.

 

La estación espacial China tendría por misión controlar las sondas robóticas que manda a la Luna desde una estación terrena de apoyo en la Argentina.. Se construye a partir de un acuerdo entre el Poder Ejecutivo a  través de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), y la agencia espacial china.

Si bien se aclaró que la estación funcionará con una antena de 35 metros de diámetro para recibir la información enviadas por las sondas robóticas, se especula que se permita la presencia de militares chinos en el territorio argentino. Preocupa a Estados Unidos, se afirma.

China tiene dos estaciones en su propio territorio, pero necesita otra más para hacer el monitoreo desde el hemisferio sur de las sondas que enviará próximamente.

China ya fue capaz de enviar a su primer astronauta al espacio exterior, el piloto militar Yang Liwei, con tecnología propia. Está construyendo su propia estación espacial orbital. Desde 2007, lanzó dos naves para orbitar la Luna, una tercera que aterrizó en el satélite natural de la Tierra y una cuarta que permitió demostrar que podían manejar la reentrada de la cápsula al planeta. Europa ha colaborado con las misiones robóticas de China a través de su estación de apoyo en la Guyana Francesa.

En los próximos cinco años, China lanzará otras tres misiones no tripuladas, que incluyen tomar muestras del suelo lunar. Dentro de 10 años intentará poner astronautas en la Luna, donde se estima que hay reservas del gas helio-3 que podría reemplazar al petróleo. Rusia, Estados Unidos, y la India también desarrollan sus propias misiones a la Luna. En el contexto de esa carrera por explorar la Luna, se ubicaría  la construcción de la estación de apoyo en Neuquén. El lugar elegido en Bajada del Agrio, está a 280 kilómetros de la capital provincial.

Al permitir la construcción de la estación, el gobierno provincial cedió 200 hectáreas en comodato a la CONAE, que está bajo la órbita del Ministerio de Planificación. A su vez, la CONAE firmó un acuerdo por el cual el gerenciamiento de la estación durante 50 años estará a cargo del Control General de Monitoreo y Lanzamiento Satelital de China, que depende del Departamento General de Armamentos. La construcción implicará una inversión de US$ 300 millones.

A cambio del manejo de la estación por parte de China, la agencia espacial argentina accederá al 10% de tiempo de uso de la antena para llevar a cabo investigación científica y de cooperación internacional. Desde la agencia espacial argentina siempre se insistió con que el funcionamiento de la estación “tiene fines pacíficos exclusivamente”.

 

En diciembre pasado, el Senado aprobó por mayoría la exención de pago de impuestos aduaneros para que los equipamientos que traigan los chinos. “Se habían evaluado otros sitios de Argentina y de Chile, pero se eligió el de Neuquén porque resultará de baja interferencia. Cuando esté operando, la estación terrena será  gerenciada por científicos civiles y sumará a la Argentina a la exploración de la Luna”, dijo a Clarín Ruperto Godoy, senador kirchnerista por la provincia de San Juan, que impulsó el proyecto de ley  exención impositiva como presidente de la comisión de relaciones exteriores y culto.

Ya hay en el país hay antecedentes de otras instalaciones científicas en cooperación con otras naciones. En Malargüe, Mendoza, funcionan tanto el Observatorio de rayos cósmicos Pierre Auger (una colaboración entre 18 países, incluyendo Estados Unidos, Vietnam, México, y Brasil) como la Estación de monitoreo satelital, que sigue misiones de la Agencia Espacial Europea y de la NASA.

Legisladores de la oposición política al gobierno señalan que la Base configura  “una pérdida de soberanía para la Argentina”. La cuestión central pasa por saber si la Estación Espacial configura una extraterritorialidad en suelo argentino.

Consultado el doctor John Hickman, investigador en temas de política espacial del Colegio Berry de los Estados Unidos, opinó: “Los programas civiles y militares en cada uno de los poderes espaciales están vinculados, pero en ninguno tanto como en el de China. Toda instalación espacial china es efectivamente una instalación militar”.

               En realidad, este tipo de  Estaciones Espaciales, tienen también  funciones referidas al espionaje internacional satelital entre las superpotencias, que lideran los Estados Unidos desde el Pentágono. De sucederse en el futuro algún incidente espacial donde haya intervenido el establecimiento chino en Neuquén, Argentina estará en problemas.

               Por otra parte China, al igual que EE.UU y Rusia investigan la luna con el fin de establecer –según los EEUU) Colonias lunares. Se habla también de extraer metales raros que solo esas grandes potencias conocen y guardan celosamente.

               Pero ni Rusia, ni EE.UU. ni China han firmado el Tratado de 1967 respecto a la prohibición de  reclamo de soberanía en la luna.  Y el Tratado Lunar de 1979 establece las “normas sobre las riquezas compartidas”.

                El gobierno actual considera que esta concesión forma parte de su política exterior estratégica: acercamiento a China, Rusia,  los BRICS, y alejamiento de las relaciones con la alianza Anglo-norteamericana.

               China, se recuerda, apoyó a la Argentina en su guerra por las Malvinas y la apoya en la ONU, contrariamente a Europa y los Estados Unidos.

Moscú podría también solicitar algo similar. Aunque ya lo posee en la Antártida.

 

Requerimos la creación de un Observatorio Nacional independiente que monitoree las actividades científicas y de otro tipo que realice la Estación Espacial China.